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QUE LO GRITE SAN VICENTE: ¡BOCHAZO CAMPEÓN!

(Por Gabriel Erard) Con una infartante definición por penales, el Club Bochófilo Bochazo venció a Sportivo Santa Clara por 4 a 3 y se quedó con el título de Primera División en el Torneo Preparación de Primera B «Zona Sur».

El destino puso al Tricolor en un desempate mano a mano contra los de Santa Clara de Saguier en el estadio de Ferrocarril del Estado de Rafaela, luego de la derrota 2 a 0 sufrida contra el mismo rival el pasado domingo. Y, si bien en los 90 minutos el resultado final fue 0 a 0, la serie desde los doce pasos le permitió la coronación al equipo dirigido por Daniel Fardeletti, con una actuación consagratoria de Fernando Girardini (atajó dos penales) y el desahogo que llegó a través de la ejecución de Huguito Ramírez y su carrera desenfrenada para darle rienda suelta a un festejo eterno.

El desarrollo del partido nada tuvo que ver con el que se había dado 72 horas antes en cancha de Sportivo. Esta vez Bochazo estuvo mejor parado, bien plantado en el campo y presionando para evitar que el rival se moviera con comodidad. Los retornos de Diego Pariani, Ismael Vélez y Bruno Bauman al 11 titular le cambiaron la cara drásticamente a un Tricolor que salió decidido a lastimar.

La primera situación real de peligro fue para los sanvicentinos con un tiro libre de Mauricio Citroni desde el sector derecho. El remate del Zurdo cayó con veneno en el corazón del área pero los pasó de largo a todos y terminó en el travesaño tras la reacción de un sorprendido César Mendoza.

Los de Santa Clara intentaron hacer juego con sus veloces puntas, Novaretto y Cabrera, más la precisión de Rodrigo Finetti en su retorno al primer equipo. Sin embargo la defensa de Bochazo -Carlos Ceballos, Jorge Fink, Marcelo y Andrés Córdoba) estuvo muy firme y sistemáticamente desactivó todos los intentos del rival, especialmente cuando comenzó a fallar la contención en la mitad de la cancha.

Pasando la primera media hora de partido Sportivo le hizo pasar un par de minutos de zozobra al Trico, pero Girardini fue autor de la atajada del partido. Octavio Cardozo se escapó hasta la línea de fondo y cuando todos esperaban el centro atrás, el delantero le pegó al arco buscando el ángulo del primer palo. En una reacción espectacular, el «1» sanvicentino sacó la pelota por arriba del travesaño y les ahogó el grito a los de Daniel Parola.

En ataque, Bochazo lo buscó constantemente a Diego Pariani, quien puso alma y vida en cada pelota y chocó contra todos. El delantero de nuestra localidad, retornado a última hora desde Bolivia para jugar este encuentro, fue la referencia principal frente al arco rival e intentó asociarse con los veloces del equipo: Milton Acosta y el pibe Iván Giussani, quien debutó como titular con la 10 en la espalda.

En el segundo tiempo los dos equipos empezaron a mostrar signos de cansancio y el juego se puso más impreciso y caliente, especialmente cuando llegaron las tarjetas del árbitro Mauro Cardozo. A los 14 minutos expulsó a Nahuel Barbero, marcador central de Sportivo Santa Clara, y después cayeron las rojas para Bochazo, que perdió a dos jugadores en el tramo final de partido: Marcelo Córdoba se fue a las duchas a los 30 y Diego Pariani le siguió a los 38.

El reloj siguió su marcha hasta el minuto 49 y como ninguno pudo romper el cero, la definición se estiró hasta los penales. La serie comenzó del mejor modo para el Tricolor, porque Girardini atajó los remates de Rodrigo Finetti e Ignacio Drovetta.

Mauricio Citroni, Ismael Vélez y Bruno Bauman cambiaron sus remates por gol, mientras que Matías Córdoba no pudo con el suyo, bien contenido por César Mendoza. El propio «Pichi» mantuvo a Sportivo con vida por su remate y los también convertidos por Fernando Cavallo y Octavio Cardozo, pero el último tiro de la serie fue para Bochazo y la responsabilidad recayó sobre Huguito Ramírez.

Penalero como pocos, el exBrown no se inmutó ante la presión y -a pesar de no jugar de arranque por un dolor en las costillas- ejecutó su remate fuerte, abajo y a la derecha del arquero para cerrar la historia por 4 a 3 y emprender la larga corrida hasta la mitad de la cancha, donde el pueblo Tricolor se fundió en un abrazo eterno.

El llanto de felicidad, los cánticos de algarabía, la vuelta olímpica y la ronda gigante al grito de «¡Dale Campeón!» le dieron un marco épico a la madrugada del jueves 13 de junio, hasta que se apagaron las luces de la cancha de Ferro y comenzó la caravana interminable, a puro bocinazo, para llegar a San Vicente y seguir el festejo en el playón de la Terminal de Ómnibus.

Bochazo lo soñó y lo cumplió. A puro esfuerzo, con garra y corazón. ¡EL TRICOLOR ES CAMPEÓN!

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