
Es una de las conmemoraciones más solemnes, en que recordamos la crucifixión y muerte de Jesús de Nazaret en el Calvario, para la salvación de la humanidad. Los católicos no celebramos la Eucaristía, sino "La Celebración de la Pasión del Señor" , enfocada en la adoración de la Cruz. Es un día de ayuno y abstinencia.






















































